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La Passejà de San Onofre en la revista Club + Renfe

Si durante este mes de mayo tienes la oportunidad de viajar en el AVE, coge un ejemplar de la revista Club + Renfe y busca la página 19. Encontrarás un artículo de la Passejà de San Onofre, que se celebrará el próximo mes de junio.

LA PASSEJÀ DE SAN ONOFRE DE QUART DE POBLET

La noche del 9 de junio se celebra en la localidad valenciana de Quart de Poblet esta festividad con origen en el siglo XVIII.

La Passejà, declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial, es una de las fiestas más singulares de la Comunitat Valenciana y la seña de identidad de Quart de Poblet. Es el acto central de las fiestas de San Onofre, que aúnan tradición, divulgación, cultura y pirotecnia. Se celebra en la noche del 9 de junio y es un icono de la religiosidad popular. El patrón del municipio es paseado por una comitiva en su anda, denominada ‘la coveta’, obra del escultor valenciano Rafael Pérez Contel.

Es una fiesta donde la participación popular es muy importante. La Passejà es una procesión votiva en la que es el pueblo de Quart de Poblet, representado por su Ayuntamiento y sus vecinos y vecinas, quien rinde homenaje al patrón paseándolo por la noche y acompañándolo con las luces de los cohetes desde su ermita a la iglesia. Durante el recorrido, la comitiva transita por las principales calles del pueblo y los participantes proveídos de un cajón con cohetes y de unas tenazas para dispararlos, guían al Santo, amenizados por el tabal, la dulzaina y la banda de música. Después de las ruedas de fuego, la fila de ‘coheters’ de la Asociación Amics de la Passejà acompaña al santo que pasada la medianoche entra en la iglesia. La tradición concluye con un gran castillo de fuegos artificiales y con la tradicional horchata con rosquilletas.

El origen de la fiesta

El nacimiento de La Passejà se remonta a la noche del 9 de junio de 1723. Después de una larga sequía, se registró en el municipio una granizada que aventuraba la pérdida de las cosechas. Sin embargo, en los campos, en lugar de piedra, cayó una lluvia beneficiosa que salvó el sustento de las familias de Quart. Los vecinos y vecinas interpretaron que su patrón, San Onofre, había escuchado sus súplicas e iniciaron la tradición de rendirle homenaje dando origen a La Passejà.

 

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