Área de Turismo – Ayuntamiento de Quart de Poblet

Àrea de Turisme

Ajuntament de Quart de Poblet

Ruta QDP 36/39

RUTA QDP 36/39

La Ruta QDP 36/39 es un recorrido que identifica y pone en valor la ubicación de los edificios y emplazamientos que durante la Guerra Civil estuvieron destinados a funciones y actividades vitales para los habitantes de Quart de Poblet. Esta iniciativa está vinculada al proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica de nuestro municipio y nos propone un viaje al pasado más reciente. Su visualización pretende dar a conocer a los vecinos y vecinas, así como a los visitantes, los espacios y edificios que son testigo y que en la actualidad, forman parte de la memoria colectiva de los sucesos y hechos vividos por los cuarteros y cuarteras entre 1936 y 1939.

Se puden localizar hasta 23 elementos gracias a la colocación de unas placas de bronce ubicadas en el suelo, las cuales indican las construcciones y lugares más relevantes durante el conflicto.

EDIFICIOS DESTACADOS:


1.-  Cuartel Militar (edificio de Obras Públicas):

Este edificio sirvió de alojamiento a las tropas del Ejército Republicano.

2.-  Hospital de Sangre de la Plaza de la Cruz/Brigada de Blindados del ejército republicano:

Una de las primeras medidas tomadas por el Consejo municipal tras el golpe producido el levantamiento militar del 18 de julio de 1936, fue la disposición de un Hospital de Sangre. El hospital se habilitó en la residencia de las monjas de Betania, situada la plaza de la Cruz. La población que fue atendida, no fueron tanto ciudadanos de Quart, sino refugiados civiles procedentes de zonas en conflicto y soldados procedentes de las diversas unidades republicanas.

Las medicinas y material quirúrgico utilizados en el Hospital, fueron adquiridos en la consulta del médico local Don Ernesto García Raiga “se incautaron de la clínica llevando todo el material al Hospital de Sangre de Quart de Poblet”, para procurar todos los útiles necesarios para la instalación del hospital. José María Dominguez Alfonso fue quién se ocupó de la atención sanitaria a partir de este momento. El Hospital de Sangre fue un centro de acogida y de primeras atenciones a los enfermos, con la voluntad de darles un cierto reposo y recuperar energías.

Por otro lado, probablemente el acontecimiento más importante que ocurrió en Quart de Poblet durante el periodo de la Guerra Civil, y que situó el pueblo en el mapa general de la contienda, fue la instalación de la Brigada de Blindados del ejército gubernamental de la República. La proximidad de Quart a Valencia, capital de la República entre noviembre de 1936 y octubre 1937, y su situación estratégica respecto a la principal vía que comunicaba la capital con el centro de la Península Ibérica, hicieron, que a principios de 1937, el Ministerio de Defensa decidiera instalar el cuartel general de Brigada de Blindados en la localidad.

3.-  Casino y Teatro del pueblo:

El Casino, que en tiempo de paz fue el lugar de reunión de la sociedad cuartera, durante la Guerra Civil albergó la sede de la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT).

En el Teatro del Casino se organizaron actas y celebraciones como, por ejemplo, la realización de 28 representaciones para la recaudación de ingresos destinados al Socorro Rojo Internacional o a familias de los milicianos.

4.-  Mercado (Iglesia de la Purísima):

Una de las consecuencias de la guerra fue la acción contra los bienes e inmuebles del patrimonio eclesiástico. Un ejemplo claro fue el caso de la Iglesia, la cual dejó de ser lugar de culto el 22 de julio de 1936 para ser un mercado.

5.-  Almacén (Ermita de San Onofre):

La Ermita de San Onofre fue utilizada por el Comité Local como almacén para la Comisión de Abastecimientos, tal y cómo se recoge a las actas municipales. A inicios de la guerra, en julio de 1936, la ermita fue desmantelada y fueron retirados los elementos de culto y religiosos. Un año después, el 8 de julio de 1937, la Brigada de Carros solicitó al comité local la Ermita para utilizarlo como almacén y zona de vehículos.

REFUGIOS

Los refugios de Quart de Poblet, que servían para proteger la población civil durante los bombardeos, son galerías sin revestimiento de cemento que permitían una construcción más económica y rápida. En las tareas de construcción se utilizó mano de obra local. La mayoría de ellos no eran obreros cualificados, dado que en un contexto de guerra, muchos jóvenes habían partido al frente y se tuvo que movilizar hombres de mayor edad, incluso mano de obra femenina e infantil.

Los refugios tenían al menos dos entradas para dar opción a una salida alternativa en caso de que una de ellas fuera inutilizada. En la actualidad, normalmente sólo encontramos una, porque la otra u otras están colmatadas.

Durante la Guerra Civil, el protagonismo no será exclusivo de los ejércitos, dado que la ciudadanía acabará sufriendo y participando también en la guerra. Ante la virulencia de los ataques, la respuesta por parte de la población civil fue equivalente, como ponen de manifiesto las complejas redes de defensa y los refugios antiaéreos, la construcción de los cuales estaba perfecta y cuidadosamente planificada. Así, la sociedad organizó la Defensa Pasiva y fue capaz de construir y habilitar una red de refugios y un sistema de alarma como nunca se había hecho. Estas acciones y construcciones en la retaguardia republicana constituyen los restos más antiguos de una defensa civil organizada en Europa.

A fecha de hoy contamos con un total de 17 refugios en Quart, de los cuales se han podido localizar físicamente sólo siete: Plaza de la Cruz, Calle Pizarro, Plaza Sant Isidre, Plaza Valldecabres, Plaza Pinzón, Calle Cirilio Amorós, Calle 1º de mayo; del resto conocemos su existencia por los testimonios orales que hemos recogido entre vecinos y vecinas del pueblo o por documentación de archivo.

1.- Refugio de la Plaza de la Iglesia.

Contaba con tres entradas: una en la plaza del Dau, otra a la puerta del horno y la tercera a la puerta de la casa de la Abadía/Iglesia. Contaba con un acceso construido y cubierto que permitía la entrada a través de una puerta cuya llave era custodiada por Antonio López Ferreres, el guardia urbano de la localidad. En su interior había una única galeria que contaba con bancos y luez eléctrica.  Según el testimonio de Concha López Vicent y María Monzó Colomer: “la gente mayor no bajaba, éramos los niños los que acabábamos pasando allí las noches cuando teniamos miedo”.

2.- Refugio de la Plaza San Isidro:

Una de las entradas fue documentada en el mes de marzo de 2011, durante unas obras para llevar a cabo la canalización de gas en la plaza de San Isidro. Estaba excavado sobre el terreno natural, como el resto de los que conocemos en el pueblo. También es un refugio-galería, con tres entradas y una rampa de acceso con peldaños picados en tierra, que bajaba unos diez metros para después torcer a la izquierda unos cuatro metros y volver a girar a la derecha.  Las galerías estaban llenas de sedimentos y el acceso más allá no era posible. Gracias al testimonio de Ramón Segarra pudimos documentar algunos detalles de su interior y confirmar la existencia de tres entradas.

3.- Refugio de la Plaza Valldecabres:

Este refugio contaba con corredores hechos de tierra. La entrada, descubierta en 2005, estaba enfrente de la puerta de la actual Casa de la Cultura y también tenía una entrada a la plaza de la Báscula. Según narra un Santiago Aparicio: “vinieron dos hombres y empezamos a hacer una zanja; conforme avanzaban iban haciendo escalones. Los de las casas íbamos a sacar tierra con capazos y los que tenían carro se llevaban la tierra. El refugio pasaba por debajo de la carretera a la plaza de la Báscula y allí hicieron otra salida. El refugio era sólo un agujero y un túnel. Nosotros no nos escondíamos allá, cuando bombardeaban nos escondíamos bajo a la bodega”. Este refugio, que sería uno de los principales del pueblo, contaba con una entrada más al inicio de la calle de Betania.

4.- Refugio de la Plaza Pinzón:

Este refugio apareció durante las obras de reurbanización de la calle Alcota en octubre del año 2006. Estaba excavado en la arcilla y contaba con una entrada hecha de ladrillo. Según testigos, los peldaños de la rampa de acceso habían sido excavados en la tierra, por los cuales se accedía a una galería de un metro veinte de ancho sin bancos adosados a la pared y unos once metros de profundidad. “Dos o tres señores que no eran de Quart picaban para hacer el refugio y las personas de la calle ayudábamos a sacar la tierra”. Tenía tres bocas, una en la plaza del Pozo (hoy Pinzón), otra en la bajada del Molí y una tercera en la calle Pintor Ribera, al pasar la puerta del actual auditorio.

5.- Refugio de la Calle Cirilo Amorós (Apodada Calle de los Gitanos):

A raíz de unas obras de construcción de una nueva casa en esta calle, a finales de los años 90, una grúa colocada en la vía pública se hundió y entonces se observó una cavidad al subsuelo. Se trataba de un refugio de la guerra, que fue cubierto.

6.- Refugio de la Calle Pizarro:

La entrada se situaba a la altura del nº 15 de la calle. Contaba con dos entradas y era de tipo galería. La rampa de entrada tenía unos cinco metros de longitud y unos noventa de ancho con peldaños que hoy no se conservan. La otra salida se localizaba aproximadamente en la puerta del colegio Sagrado Corazón, por aquella época Grupo Escolar Lenin.

 7.- Refugio de la Plaza del País Valencià:

Situado en la puerta del actual Ayuntamiento, fue uno de los refugios que se taparon después de la guerra. Hay que recordar la existencia de escuelas y la sede municipal en esta ubicación, lo que daría sentido a la construcción del refugio.

8.- Refugio de la Calle Primero de Mayo:

Se encontraba justo en la puerta de la casa del alcalde Guzmán (actual nº10 de la calle) y tenía otra entrada a la calle de la Mare de Déu de la LLum. En aquel momento esta zona estaba muy poco urbanizada y únicamente habían casas justo a la parte oeste, en la parte este pasaba una acequia. Este también era un refugio-galería con una zona más ancha en el punto de contacto entre las calles Primero de Mayo y Mare de Déu de la LLum. Se localizó en 1971.

9.- Refugio de la Avenida San Onofre:

Ubicado en el nº 24 de la avenida era un refugio-galería. Orientado al este y que giraba hacia el norte, abriéndose otra entrada en un campo que daba a la carretera.  María Sanchis aún recordaba haber bajado al refugio a esconderse y como su abuela le decía “bajad vosotros que yo me quedo aquí escondida bajo la escalera de la casa”.

10.- Refugio de la Calle Paret de Piles (anteriormente Barón de Cárcer):

Ramón Segarra contaba que cuando tenía cuatro años bajó al refugio. Recuperando su testimonio, se bajaba por unas escaleras hasta una galería (él lo denominaba “cueva”), donde habían unas capillas (hornacinas), excavadas a la pared para poner cirios y dar luz.

11.- Refugio de la Calle Jordi de Sant Jordi:

El refugio se localizaba en la actual calle Jordi de Sant Jordi, pegado a la carretera, junto a la farmacia de Doña Remedios (actualmente calle Joanot Martorell/Abat Guillem d’Agulló). Este refugio se hundió y quedó inservible porque justo por donde se había construido pasaba una acequia y la humedad y las filtraciones hicieron que el techo cediera.

12.-  Refugio de la Calle Sagunto:

Según el testigos, el refugio se ubicaba frente a las casas del Tou, y contaba con una segunda entrada hacia la Calle la Alcota.

13.- Refugio de la calle de l’Amistat:

Había una entrada ante el nº 11 e iba recto hacia dentro (en dirección al Casino). Tenía una segunda boca en el callejón del Tio Tonico (calle Mestre Giner) y la tercera boca estaba situada al final de la calle, junto a la barandilla del Casino. La descripción del refugio es similar a la de los otros, siguiendo el modelo de refugio-galería con unos bancos adosados para sentarse.

14.-  Refugio de la calle del Molí (anteriormente Gerardo Paadín):

Este refugio fue citado por Honorio De Rojas, niño evacuado de Madrid que vivía en esa calle. Ocupaba toda ella y tenía dos entradas: una en la calle del Molí y otra en la calle Majoral de Quart.

15.- Refugio de la Calle de los Síndicos (anteriormente Plaza de los Mártires):

La obra no pudo completarse por dificultades en su construcción. Pasaba una acequia y las filtraciones hicieron que no se pudiese acabar. En la década de los años 30, esta zona del pueblo estaba poco urbanizada, era conocida como el Rajolar del Cacauero. Después de guerra pasó a nombrarse Plaza de los Mártires y en la actualidad se integra en la calle de los Síndicos.

16.- Refugio del Edificio de Obras Públicas (Cisterna Militar):

En el edificio de Obras Públicas (calle Antiguo Reino de Valencia), había un refugio habilitado al subsuelo. Se construyó con una entrada dentro del recinto, ante una nave donde habían instalados una guarnición de soldados, y otra fuera, que daba a la actual calle Sant Josep/Plaza Alcalde Ramón Segarra. El refugio tenía una entrada hecha de ladrillo y daba acceso a un pasillo. La bajada con peldaños era de unos ciento cuarenta centímetros de anchura. Según parece, además de los soldados, también daba servicio a las personas que vivían en el barrio de les Casetes. Este refugio también es citado a la documentación de la época que se conserva en el archivo municipal, cuando a fecha de 6 de junio de 1938, el Ayuntamiento envió un oficio al ingeniero de Obras Públicas para informar sobre el refugio que se iba a construir.

17.- Refugio de la Plaza de la Cruz:

Se trata de un refugio-galería, excavado a unos seis metros de profundidad con dos entradas. Es, sin duda, el más complejo que se ha documentado en el municipio. Consta de una rampa de acceso a nivel de calle mediante la cual se accede a una galería principal de 13 metros de longitud y 2,7 de ancho. Desde esta galería principal, se accede a otras dos galerías paralelas de menores dimensiones. El refugio fue excavado íntegramente sobre la arcilla compacta del terreno y en las paredes de su interior, aún se conservan las picadas. Las galerías cuentan con bancos corridos excavados en la tierra para poder sentarse y hornacinas para colocar velas y disponer de luz. Acabada la guerra, el refugio fue inutilizado y colmatado con tierras y sedimentos procedentes de algún testar cercano si se atiende a la gran cantidad de restos cerámicos encontrados. El refugio fue redescubierto en los años 80 gracias a un grupo de voluntarios que accedieron a su interior y retiraron gran parte de los sedimentos. En aquel momento, se pensó que los restos correspondían a un túnel que, según la tradición oral, conectaba el castillo de Quart con Paterna por debajo del río ya en época árabe. Sin embargo, en la actualidad, podemos confirmar que los restos que se conservan son de un refugio antiaéreo de la Guerra Civil.

 

 

El público que se acerque a conocer esta Ruta QdP 36-39 recorrerá un itinerario turístico y cultural a nuestro municipio. Una propuesta que invita a la reflexión y al recuerdo de nuestros antepasados que fueron protagonistas de una contienda que dividió la sociedad española entre los años de 1936-1939.

Este itinerario se pude hacer de manera individual descargándose una APP, de momento solo disponible para Android, desde el Play Store. Aquí os dejamos el link.

Descárgate el folleto de la ruta: Folleto Ruta QDP 36/39

La ruta se complementa con un audiovisual grabado gracias a los testimonios de personas que vivieron de primera mano el conflicto en Quart de Poblet. Se puede ver en el canal de Youtube del Ayuntamiento.

Bibliografía:

MORENO, A. OLMOS, P. (2015): Quart de Poblet 1936-1939. Un poble de la rereguarda. Ajuntament de Quart de Poblet.

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